
En el principio de los tiempos, tan dócil a la vaga especulación y a las inapelables cosmogonías, no habrá habido cosas poéticas o prosaicas. Todo sería un poco mágico. Thor no era dios del trueno; era el trueno y el dios.
Para un verdadero poeta, cada momento de la vida, cada hecho, debería ser poético, ya que profundamente lo es.
Borges, prólogo a El oro de los tigres.
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